¿Qué es la neumonía?

La neumonía o pulmonía es una infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones, inflamando los pequeños sacos aéreos de uno o ambos pulmones, llamados alvéolos, que en las personas sanas se llenan de aire al respirar, sin embargo, en los enfermos de neumonía están llenos de pus y líquido (material purulento), lo que provoca tos con flema o pus, fiebre, escalofríos y hace dolorosa la respiración y limita la absorción de oxígeno.

La neumonía es la principal causa individual de mortalidad infantil en todo el mundo. La neumonía afecta a niños —y a sus familias— de todo el mundo.

¿Cómo se transmite?

Se transmite generalmente por contacto directo con personas infectadas. Puede estar causada por virus, bacterias u hongos.

La neumonía tiene diferentes formas de contraerse. La más común son los virus o las bacterias que pueden encontrarse de manera natural en las vías respiratorias, la nariz y la garganta. Al inhalarse, estas llegan hasta los pulmones y causan la infección.

Otra forma habitual de contraer la neumonía tiene que con las pequeñas gotas que pueden expulsarse cuando una persona infectada estornuda o tose. Adquirir el hábito de poner las manos delante de la boca y lavarlas es importante. Sin embargo, los niños no lo tienen debidamente consolidado.

La última de las maneras en las que se puede contraer esta enfermedad es a través de la sangre. Esto es especialmente importante si hablamos del hongo Pneumocystis jiroveci, ya que la madre infectada con VIH puede transmitir la enfermedad y la neumonía. Como señala la OMS, esto sucede “en el parto y en el período inmediatamente posterior”.

Por definición, la neumonía es una infección respiratoria aguda (IRA) que afecta a los pulmones. Existen varios microorganismos que ocasionan neumonía, cada uno con mayor presencia en distintos grupos de la población.

De acuerdo al lugar en donde se adquirió la neumonía, esta puede clasificarse en:

1) Neumonía adquirida en la comunidad.

2) Neumonía hospitalaria.

Por ejemplo, la causa más común de neumonía por bacterias en niños menores de 5 años son el neumococo (Streptococcus pneumoniae) y el HIB (Haemophilus influenzae tipo B, mientras que la neumonía viral es ocasionada más frecuentemente por el virus de la influenza y el virus sincitial respiratorio. Por otro lado, el hongo Pneumocystis jiroveci es una importante causa de neumonía entre personas con el sistema inmune debilitado, como ocurre con el VIH/sida.

Día mundial

Desde 2009, el 12 de noviembre se celebra como el Día Mundial contra la Neumonía, infección respiratoria aguda que afecta principalmente a la población en los extremos de la vida; los niños, principalmente menores de 5 años de edad y los adultos mayores de 60 años, aunque puede presentarse a cualquier edad.

Con la celebración del Día Mundial contra la Neumonía se desea sensibilizar al público acerca del problema de salud pública y ayudar a prevenir la pérdida evitable de millones de vidas de niños, que se registra cada año por causa de esa enfermedad.

El Día Mundial contra la Neumonía busca recordar que esa dolencia representa un grave problema de salud pública y concienciar a la población de que se trata de una enfermedad que se puede prevenir.

Neumonía y tabaquismo

En estudios recientes ha quedado perfectamente establecido que el tabaco incrementa la susceptibilidad a la infección bacteriana pulmonar, incluso en fumadores pasivos. Este efecto muestra también dosis-respuesta, ya que disminuye espectacularmente el riesgo 10 años después de abandonar el hábito tabáquico, situándose a niveles de no fumadores.

La exposición prolongada al humo de tabaco también afecta la incidencia, gravedad y evolución de múltiples otras afecciones respiratorias, como resfrío común, influenza, neumonía, tuberculosis, neumotorax, hemorragia pulmonar, algunas enfermedades intersticiales y recientemente COVID-19.

El consumo de tabaco es un importante factor de riesgo para el desarrollo de la neumonía adquirida en la comunidad (NAC), al incrementar la susceptibilidad de contraer una infección bacteriana pulmonar, incluso en fumadores pasivos, sobre todo a partir de los 60 años.

La NAC es una importante causa de morbilidad y mortalidad en los países desarrollados. La incidencia anual de NAC en los adultos de la población general varía entre 1,6 y 13,4 por 1.000 habitantes. El porcentaje de pacientes que requieren hospitalización es alto, ya que se sitúa entre el 22% y el 51% de los afectados, mientras que el de mortalidad va del 3% al 24%, según diferentes estudios.

La edad es el principal factor de riesgo de NAC, hasta el punto que la incidencia de NAC se triplica o cuadriplica a partir de los 65 años. Además, diferentes estudios han demostrado que el tabaquismo, por sí mismo, incrementa el riesgo de neumonía, porque puede alterar la respuesta inmune del organismo frente a los gérmenes potenciales causales de la enfermedad.

No obstante, el riesgo asociado al tabaquismo desaparece cuando se abandona el tabaco y se reduce hasta un 50% después de cinco años, y drásticamente, al cabo de diez años de abandono tabáquico, hasta prácticamente igualarse el riesgo con el de los no fumadores.

Recomendaciones

Para contribuir a prevenir la neumonía, es importante:

  • Vacunarse y asegurar que los niños se vacunen.
  • Practicar una buena higiene.
  • Lavarse las manos regularmente o usar un desinfectante para las manos a base de alcohol (70%).
  • Evitar el consumo de tabaco y la exposición a su humo.
  • Mantener fuerte el sistema inmunitario, durmiendo lo suficiente, ejercitándose regularmente y llevar una dieta saludable.
  • Para mayor información llama a la línea de la vida 800 911 2000.